PICTOTRADUCTOR Y LA CONSULTA MÉDICA.

PICTOTRADUCTOR Y LA CONSULTA MÉDICA.

En nuestro post del 27 de Octubre PEQUEÑOS CON TEA: PREPARANDO LA CONSULTA MEDICA CON PICTOTRADUCTOR os comentábamos que el pasado 2 de octubre Pictoaplicaciones estuvo en el ultimo Congreso de la Sopega para que los profesionales de la pediatría conocieran como puede ayudarles el uso de Pictotraductor y Pictoagenda en la consulta médica . En ese post hablábamos de cómo preparar la consulta médica con nuestros niños con TEA.

Hoy vamos a hablar de cómo podemos actuar una vez que estamos en consulta y cómo podemos intentar modificar una conducta disruptiva utilizando el Pictotraductor.

 

Como os decíamos en el post anterior es fundamental preparar la consulta previamente. Nuestro peque debe de tener el máximo de información posible.

Debemos prepararlos para las luces de la consulta si sabemos que estas le molestan y es inevitable que estén encendidas. Explicarles que el médico y la enfermera tendrán que tocarlo para explorarlo. Hay que poner especial atención al momento de la espera, porque es posible -que por muy bien que hayamos preparado nuestra visita al centro de salud y aunque avisemos al personal de que ya hemos llegado- tengamos que esperar. En la sala de espera habrá más gente, más niños que podrían gritar, llorar o reírse, y estos ruidos podrían alterar a nuestro hijo. Es una buena idea llevar algún objeto o juguete que lo tranquilice o tener planificada alguna actividad para el tiempo de espera.

Una vez en consulta, el médico y la enfermera le explicaran lo que le van a hacer y le enseñaran los instrumentos que van a utilizar.

Te duele la garganta, yo voy a ver tu garganta por dentro para darte una medicina y que no te duela.”

te duele la garganta

Para ver la garganta voy a usar un depresor y una linterna. Tu abrirás la boca y no te moverás.”

abriras la boca

Para que el niño pueda expresar cuanto dolor o malestar tiene, son muy útiles los apoyos visuales como las escalas del dolor. Podemos elaborar nuestra propia escala del dolor y llevarla con nosotros a la consulta.

Dentro de la consulta, podemos utilizar distractores y técnicas de relajación. Existen una pelotas y pulseras de relajación que tienen forma de tubo y no son tóxicas que les pueden servir para morder o chupar en los momentos de más estrés. Algunas técnicas de relajación que funcionan son respirar profundamente, contar, cantar sus canciones favoritas, hablar de aquellas cosas que le gustan o mantener con él su juguete favorito.

Si a pesar de todas esta precauciones se produce un berrinche, una pataleta o una autoagresión, debemos pensar en primer lugar que la causa más probable es que a pesar de todo tenga miedo, y descartando esta causa evaluar a continuación otras posibles causas más comunes y que se repiten independientemente de si está en la consulta o en otro sitio.

Si el berrinche es por miedo, cansancio o dolor podemos coger al niño en brazos, -en una posición cómoda para ambos- y lo consolamos aceptando su llanto, poco a poco su cuerpo se relajará adaptándose al nuestro y el llanto disminuirá.

Si el berrinche se produce por frustración, rabia y ademas va acompañado de una agresión o destrucción del medio en el qu e se encuentra, podemos utilizar dos tipos de técnicas: las no invasivas y las invasivas.

Siempre que podamos y que la conducta disruptiva no conlleve una autoagresión del niño o peligro para él o los demás por el tipo de técnica o exploración médica que se esté llevando a cabo, utilizaremos las técnicas no invasivas. Para ello nos puede resultar de gran ayuda el Pictotraductor. A través de él le haremos entender cual es nuestra actitud hacia su comportamiento. Algunas de estas técnicas son: Desvío de atención, no atender, la referencia social o el Time out o aislamiento.

Entre las invasivas podríamos citar: la contención física, el castigo positivo, el castigo negativo, el saciamiento

Has tirado todos los papeles de la papelera, ahora los tienes que recoger.”

has tirado

Una vez finalizada la consulta, cuando lleguemos a casa y estemos tranquilos, si hay algo que le ha hecho el médico que le ha molestado especialmente, intentaremos hablar de ello. Podremos entonces intentar explicarle que muchas veces, hay cosas que no nos gustan pero que tenemos que hacerlas a pesar de ello porque son buenas para ponernos bien y no tener dolor.